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Fobias extrañas que padecen, las que son nuevas y otras que no.
Fobias por aquí y por allá. ¿Por qué no son gente normal?
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Fobias extrañas que padecen, las que son nuevas y otras que no. 

Con información de EFE.

¿Tienes fobias extrañas? 

Las fobias son trastornos de salud emocional o psicológica que pueden caracterizarse por un miedo desproporcionado ante objetos o situaciones.

Existen fobias que despiertan sentimientos de odio o rechazo hacia algo o alguien, lo cual genera problemas emocionales en mayor o menor grado, siendo en determinados casos una enfermedad mental.

Un ataque de ansiedad derivado de algún tipo de fobia puede somatizarse en forma de palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de asfixia, opresión torácica, náuseas o escalofríos.

Raúl Gutiérrez, exjugador del Blooming y que fue convocado en alguna ocasión a la selección nacional de su país, anunció en 2008 su retiro del futbol por su fobia a viajar en avión.

Es un ejemplo de lo que le ocurre a millones de personas, muchas de las cuales han tenido que recurrir a la ayuda de psicólogos para superar la aerofobia, o miedo a volar.

Otro tipo de trastornos.

Hay personas que padecen fobias de tipo ambiental, como por ejemplo a que les alcance un rayo durante una tormenta, a que perezcan ahogados durante un aguacero o a morir de sed durante una travesía por una zona seca y desolada. 

Hasta hace unos años, en el Reino Unido hablaban de que unos cuatro millones de personas tienen fobia a los baños públicos.

Están documentadas las fobias de tipo animal, que se refieren al pánico a ser mordidos por perros, ratas o pájaros.

Y las clínicas, que se reflejan al pavor a someterse a una extracción de sangre, a ser inyectado o a someterse a una prueba en un hospital. 

Los afectados suelen ser personas muy aprensivas que viven permanentemente angustiados por el temor al contagio de cualquier enfermedad.

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¿Fobia a los números?

Otro tipo de aprensión extraña tiene que ver con los números malditos, como el 13, relacionado con la superstición pero que en ocasiones precisa de tratamiento psicológico, que los expertos definen como triscaidecafobia.

Y también es estudiada la tetrafobia o pánico al cuatro, que registra el mayor número de fóbicos en países de Extremo Oriente donde se relaciona a este símbolo matemático con la muerte. 

En México tememos a la mención del 13 por otras razones, o que nos pongan en cuatro. ¿Existirá la alburofobia?

Las nuevas fobias y las que no lo son.

Y están las que llaman fobias pero que no lo son, o las que nutren un catálogo de correcciones politicas o ideas sin sustento.

¿El rechazo implica odio? No necesariamente. Como tampoco es objetivo pensar que «todos te odian» en redes sociales si te tunden por cualquier razón.

En la gran mayoría de las ocasiones no se trata de expresiones producto de una fobia, sino mero enojo explosivo que echa mano de cualquier aspecto ofensivo.

Hay quienes elaboran mejor sus argumentos, pero muchos más los que se expresarán con los insultos disponibles a su personalidad o esencia.

Las llamadas fobias pueden ser un recurso para desviar la atención de hechos concretos, omisiones u errores personales.

Una técnica visible en los funcionarios de la 4T.

La tunda que recibió la secretaria Luisa Alcalde al ser captada en video sin usar cubrebocas en un supermercado, obedeció exclusivamente a eso, su irresponsabilidad.

No hay misoginia o alcaldofobia, aunque los reclamos escalen en las redes sociales y se termine hablando de nepotismo o lo que sea.

A Gibrán se le confronta por su actitud servil o por sus enredadas argumentaciones para legitimar la demagogia de un régimen mediocre. Él acusará que es objeto de racismo, clasismo, oaxacofobia o qué sé yo.

Doña Betty es una especialista en acusar que es objeto de ataques de «bots», pero se le desprecia por soberbia y mala cantante. El resto sólo es mame tuitero.

AMLO acusa ataques de conservadores y ha desarrollado una imagen pública cuyo escudo protector es la deflexión.

Qué importa si son ocurrencias o mentiras: lo que sea que le quede como anillo al dedo.

Y aunque se le ataque todos los días, no existe una amlofobia. Simplemente se le desprecia por mentiroso, por su rampante ignorancia y su negligencia.

Si bien tiene una tozudez a prueba de hechos y comprobaciones, es probable que sí tenga una fobia: miedo a la inteligencia ajena.

¿Ustedes tiene fobias? Porque yo no, ni una sola.

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