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Vivir solo y con poco contacto social aumenta el riesgo de morir.

Sí, tiene sus ventajas, pero vivir solo y tener poco contacto con la familia y los amigos aumentan el riesgo de morir en casi un 50 %.

19 Dic, 2020
Vivir solo aumenta un 50 % el riesgo de morir, según estudio. (Foto EFE)
Con información de EFE.

Vivir solo tiene ventajas, pero no tener contacto social presenta riesgos.

Palabras como «cuarentena», «confinamiento» y «distanciamiento social» forman parte de nuestro día a día, y hoy más que nunca existe la necesidad de contacto social. Vivir solo a fin de cuentas tiene ciertos riesgos.

Una investigación revela que vivir solo y tener poco contacto con la familia y los amigos aumentan el riesgo de morir en casi un 50 %.

Esa es la conclusión de un estudio médico desarrollado por investigadores alemanes que han seguido durante una media de 13 años a más de 4.000 personas.

Menos contacto, más riesgo.

Según este estudio, quienes viven aislados tienen un 44 % más de probabilidades de tener un accidente cardiovascular, como un infarto o un derrame cerebral, que aquellos con fuertes lazos sociales.

En general, el riesgo de morir por cualquier causa aumenta en un 47 %.

Escribí antes: COVID-19: México con más muertes que China. ¿Ayuda la vitamina D?

La investigación también indica que «la falta de apoyo financiero» sube el riesgo de padecer un infarto, o cualquier otro accidente cardiovascular, en un 30 %.

Gronewold, investigadora del Hospital Universitario de Essen (Alemania) que ha dirigido el estudio, agrega que «tener relaciones sociales sólidas es muy importante para el corazón.»

Incluso similar al papel de los factores físicos como tener una presión arterial saludable, niveles aceptables de colesterol y un peso adecuado.

Resultados preocupantes.

El congreso de la Academia Europea de Neurología estaba previsto para celebrarse en Viena este sábado 23 y se hará ahora de forma virtual.

Estos resultados tienen particular interés en el actual debate sobre la pandemia de COVID-19, donde la vida social se ha limitado para frenar la expansión del virus.

Sus datos proceden de 4.316 personas con una edad media actual de 59,1 años y que fueron captados para este estudio entre los años 2000 y 2003.

Los participantes en la investigación comenzaron sin enfermedad cardiovasculares conocidas y estuvieron bajo seguimiento médico durante un promedio de 13 años.

Vivir solo es peor entre hombres.

«Todavía no entendemos por qué las personas que están socialmente aisladas tienen tan malos resultados», reconoce Gronewold.

Aunque el contacto y la sensación de tener a alguien que pueda ayudar en momentos difíciles es imprescindible para el bienestar psicológico.

«La sensación de estar integrado y poder obtener ayuda en tiempos difíciles nos da seguridad», resume.

La propia investigadora reconoce que los resultados le han «sorprendido» y llama a poner un mayor énfasis «en el entorno social en la prevención y el tratamiento de enfermedades».

Gronewold subraya que ya se ha detectado a nivel mundial un incremento de los suicidios por la crisis del coronavirus.

Sin embargo, se deben esperar a otros estudios que evalúen en más detalle cómo afecta a la salud mental y física de la población.

EFE

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