Comunicación

Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles: un logo digno de esa obra

Se difundió el supuesto logotipo del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, una vez que se dio a conocer su registro ante el IMPI.

10 Abr, 2021
El logotipo del Aeropuerto Internacional felpe Ángeles es...peculiar.

Se difundió el logotipo del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles: un reflejo exacto de la cuatroté.

Fue @Vampipe quien difundió en Twitter el supuesto logotipo del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, una vez que se dio a conocer su registro ante el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual.

Desde el punto de vista gráfico, el trabajo es digno del estilo cuatrero: anticuado y de baja calidad, pero cargado de símbolos por demás curiosos.

Sorprende que no hayan empleado el guinda con tonalidades beige y verde como en la generalidad de la comunicación gubernamental, recurriendo a un tono azul en la tipografía, contrastando con tonos grises.

¿Azul como el PAN? Qué raro. Hasta fueron capaces de gastar dinero de forma estúpida para pintar en junio de 2020 la tubería que conduce el agua del Río Colorado a Tijuana por órdenes del presidente. Y es que, en sus palabras, «no hacía falta preguntar qué partido gobernaba».

Da igual que esas tuberías fuesen color azul porque así lo indica la Norma Oficial Mexicana, en la que se establecen los colores de seguridad para identificar el tipo de fluido que contiene: si lo indica el patrón, entonces es ciertamente incuestionable.

Ese fue el fallido logotipo del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

Los símbolos del logotipo.

Es importante hablar de un logotipo: ese símbolo formado por imágenes o letras sirve para identificar una empresa, marca, institución o sociedad y las cosas que tienen relación con ellas.

No hay reglas escritas en ello y todo depende de la imaginación, la filosofía de la empresa o las ideas del diseñador gráfico.

En este caso, si se trata de un aeropuerto, obviamente pensaron en un avión ¿verdad? Éste se aprecia al centro de la imagen despegando de frente. 

Curioso detalle de los malpensados el señalar que las alas del avión tocan las letras A en cada extremo, partiéndolas a la mitad para visualizar una A y una M, como referencia al nombre de aquel que tuvo un sueño y hoy despacha entre gimoteos, faramallas y nulos resultados.

El diseño tuvo también una ocurrencia, ilustrar la torre de control de forma que se lea como la letra í, aunque al aparecer al frente, obstruye el ala del avión que, si acaso piensa despegar, se impactará de lleno contra la torre. 

Un peculiar simbolismo como cualquier proyecto nacido en la improvisación de la demagogia: todo lo que quieren hacer despegar, se topa de frente con su mala planeación. Ocurrencias y despilfarro cobijadas en buenas intenciones para el pueblo.

El mismo que no fue consultado para la cancelación del NAICM o para avalar la obra en la base militar en Santa Lucía o que vio expropiados terrenos en los ejidos de Santiago Atocan, San Lucas Xoloc, Xaltocan y Nextlalpan en Estado de México.

Pero el más lindo detalle del logotipo es un mamut que, muy orondo, camina frente al avión que despega. Según el INAH, sus paleontólogos encontraron alrededor de 9 mil huesos de casi 200 mamuts, 20 camellos, 10 caballos y dos bisontes en ese terregal.

Realidades alternas.

En un mundo de eficiencia existe la correcta planeación. Eso lo tuvo el proyecto del NAICM que, por estas fechas, estaría funcionando en su primera etapa moviendo alrededor de 50 millones de pasajeros al año. Todos los estudios señalaban Texcoco como la mejor opción.

El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles no pasará de 20 millones de operaciones (según información de la propia SEDENA) a partir de su primera etapa programada para el año 2022. 

Peor aún, ni siquiera junto a los aeropuertos Benito Juárez y Toluca, los que supuestamente funcionarán de forma simultánea, podrán alcanzar el nivel de operación proyectado por el extinto NAICM.

¿Habrá trenes, autopistas y conexiones eficientes entre terminales? Algo podrán improvisar de forma austera, pues un 20% de los pasajeros que aterrizan en CDMX lo hacen para tomar vuelos de conexión. 

Si viven en CDMX y padecen del ruido de turbinas que antes no escuchaban, se debe a la primera etapa de rediseño del espacio aéreo para que pueda funcionar esa bonita central avionera.

Es curioso: otra obra emblemática de esta administración, el Tren Maya, tiene un buen logotipo: la imagen de Quetzalcóatl (supongo) describiendo un circuito. No pusieron a un Chac Mool sobre una locomotora con un jaguar cruzando.

Esto me lleva a pensar que el logotipo del AIFA lo hizo algún militar de buenas intenciones pero con gustos algo…retro. O nada de gustos, pues al final obedece órdenes y punto. ¡Firmes, ya! ¡A diseñar algo pa’l gusto del licenciado, ya!

Que lo registren en el IMPI no significa que sea el definitivo, pero vaya imagen. Más allá del avión que se va a estrellar contra la torre de control, ese mamut me remite a la idea de un bello elefante blanco, como todo lo que proyecta en su corto entender el presidente.

Consejos.

Si ustedes buscan diseñar o rediseñar su imagen, es conveniente que consulten a verdaderos expertos en la materia. Su logotipo y su identidad corporativa sí es importante (a menos que ustedes no lo sean). Y paguen lo que es, no regateen.

Antes de llevar a cabo campañas de publicidad, perfeccionen la operación del negocio: si algo en sus procesos falla o no funciona bien, la experiencia de los nuevos clientes será negativa y de nada habrá servido promocionarse.

Si no saben, pregunten.

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