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Guillermo Lasso, presidente electo de Ecuador: golpe al socialismo

Guillermo Lasso festejó junto a simpatizantes y equipo político su elección como presidente de Ecuador en una segunda vuelta.

11 Abr, 2021
Guillermo Lasso es presidente electo de Ecuador.

Guillermo Lasso fue electo en segunda vuelta como presidente de Ecuador.

En su ciudad natal, Guayaquil, el empresario Guillermo Lasso festejó junto a simpatizantes y equipo político su elección como presidente de Ecuador en una segunda vuelta. Una elección en la que 13 millones de votantes dieron un vuelco hacia el liberalismo.

Se pone fin, al menos de inicio, a una herencia política de Rafael Correa tras 10 años de mandato y una malograda continuidad de 4 años con Lenín Moreno, cuya aprobación al dejar el poder apenas alcanza un 6%, según reportó el diario El País.

Correa, afín a mandatarios de izquierda de América Latina, siguió el mismo guion de la demagogia y el populismo que se remite a Chávez, los Castro y el Foro de Sao Paulo

Evo Morales, otra figura omnipresente en Bolivia tal como lo fue Correa en su país, publicó en un tuit:

Si la propuesta del pueblo gana hoy en #Ecuador y #Perú volveremos al proyecto integracionista de la Patria Grande de Chávez, Néstor Kirchner, Lula y Correa ya que renacerá Unasur y se fortalecerá Celac, y con Runasur, que integrará a los pueblos, surgirá la América Plurinacional

Evidentemente, una mayoría de votantes pensó diferente y dio el triunfo a Lasso.

Ecuador eligió a Guillermo Lasso como presidente.

Golpe a la izquierda y la esperanza de cambio

Los altos precios del petróleo, principal producto de exportación ecuatoriano, permitieron hace unos años al gobierno de Correa emprender un programa de mejoras en infraestructura productiva, vial, educativa y de salud. Tras la bonanza, la crisis.

Actualmente, con un desarrollo económico fluctuante y gran potencial agrícola (es el quinto exportador de plátano en el mundo, por ejemplo), un país de poco más de 17 millones de habitantes ha optado por un cambio cuya principal motivación está en la esperanza.

Gullermo Lasso hizo hincapié en su experiencia como empresario que sabe cómo crear empleos y empujar al país hacia un crecimiento productivo. Su historia se basa en el echeleganismo, trabajando desde los 14 años y habiendo pasado por empresas como Coca-Cola o Hino.

Moralmente conservador y afín al neoliberalismo (evidentemente), el también dueño del Banco Guayaquil concentró sus promesas en lo que más importa a la gente: la economía. 

Padre de cinco hijos, parte de la élite de Guayaquil, el presidente electo compitió por tercera ocasión en unas elecciones presidenciales y se alzó con un triunfo que, también, se debe a que se abrió a más sectores para incentivar el diálogo.

Más allá de creencias personales, Lasso ha mostrado disposición de escuchar distintas voces, como el colectivo LGBTI, o abrir la discusión en temas como la despenalización del aborto. Ha garantizado que no impondrá su visión personal conservadora, al tiempo de escuchar todas las opiniones y consultar directamente a los ciudadanos.

Un gran día para Ecuador, pues aspira con entusiasmo a modificar lo que probadamente se sabe que no funciona: el socialismo de caudillos.

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