Economía

Aviación mexicana es degradada por intereses de EE.UU.

La degradación de la calificación de seguridad ocurre después de que una contracción anual de 51.2 % de las aerolíneas nacionales en 2020.

25 May, 2021
Aviación mexicana será degradada por intereses de EE.UU.

¿Qué intereses acusa el presidente contra la aviación mexicana?

Ciudad de México, 24 may (EFE)

AMLO denunció que existen «intereses» en Estados Unidos ante la degradación de la calificación de seguridad de la aviación mexicana a categoría 2 por parte del Gobierno de Estados Unidos.

La decisión se debe a que consideran que las leyes o regulaciones de México carecen de los requisitos necesarios para supervisar a las compañías aéreas conforme a las normas internacionales mínimas de seguridad dictadas por la Organización de Aviación Civil Internacional, o que la autoridad de aviación civil carece de experiencia técnica, personal capacitado, antecedentes de mantenimiento, procedimientos de inspección o resolución de problemas de seguridad.

Ante la degradación de la aviación mexicana a categoría 2, la Administración Federal de Aviación (FAA) del Departamento de Transporte de EE.UU. informó que las aerolíneas mexicanas podrán continuar ofreciendo servicios en aquel país, pero prohíbe cualquier servicio y ruta aérea nueva.

Pero para el presidente, eso es cosa de las aerolíneas.

«Hay intereses porque quienes se benefician cuando hay una medida de estas son las líneas áreas estadounidenses, ellas son las que benefician, y podrían perjudicarse las líneas nacionales, estamos viendo este asunto»

López Obrador

La decisión no afecta a las aerolíneas estadounidenses en sus operaciones actuales, pero podría impedirles lanzar nuevas rutas o compartir asientos con otras empresas aliadas.

«Estamos también viendo este asunto», dijo hace unos días con respecto a esto en su conferencia matutina, «pero no es un tema delicado, veo más un propósito de ayudar a las líneas estadounidenses con una medida de este tipo», aseveró.

Y al tiempo que rechazó los señalamientos, obviamente (¿qué más haría?), culpó a gobiernos anteriores del estado actual de la aviación mexicana.

«Se están cumpliendo todas las normas, anteriormente se dejó de atender este asunto, nosotros hemos estado cumpliendo con todos los requerimientos, sentimos que no debe de llevarse a cabo esta decisión porque estamos al día».

Días complicados para la aviación

La degradación de la calificación de seguridad ocurre después de que una contracción anual de 51.2 % de las aerolíneas nacionales en 2020 por la pandemia de covid-19, con un decremento de 47.4 % de viajeros nacionales y 58.8 % de internacionales, de acuerdo con datos oficiales de la Agencia Federal de Aviación Civil.

La dependencia todavía reportó un decremento anual de 48.6 % de las aerolíneas nacionales en el primer bimestre del año, con una disminución de 64 % de pasajeros internacionales y una reducción de 42.3 % nacionales.

«Afortunadamente hay una recuperación del número de vuelos, hay un incremento del número de vuelos, hay más movimiento en todos los aeropuertos nacionales», aseguró el presidente.

Aún antes de entrar en funciones, López Obrador causó incertidumbre en el sector aéreo por cancelar el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), además de establecer un plan en meses pasados que pretendía rediseñar el espacio aéreo de la capital.

Es posible que la validación del nuevo diseño del espacio aéreo del Valle de México permita la interoperabilidad aérea y el trabajo simultáneo de los aeropuertos internacionales de la Ciudad de México, de Toluca, y Felipe Ángeles (AIFA), pero ni los tres juntos podrán alcanzar la proyección estimada de pasajeros que tenía el NAIM.

El aeropuerto de Texcoco era la inversión más acertada y, lo mejor, es que se habría recuperado con mucha rapidez, al tiempo de garantizar un incremento en el tráfico aéreo y capacidad de viajeros para las próximas décadas. En cambio, optaron por cancelar la obra, pagarla y volver a gastar dinero en la central avionera de Santa Lucía que improvisa y acumula sobrecostos.

La incompetencia sale muchísimo más cara.