Opinión

El hombre de las 56 mil mentiras: el ganso de Troya

1 Jul, 2021

Lo único que puede celebrar es que ganó una elección presidencial. En lo demás, López Obrador es el hombre de las 56 mil mentiras.

Con información e imágenes de EFE.

No es un informe de gobierno, sino un evento de autocelebración diseñado para mantener una narrativa: el tercer aniversario de su victoria electoral que fue contundente, sí, pero el único logro que ha tenido en todo sentido. Es el presidente que alcanzó la mayor votación de los tiempos recientes, pero también el hombre de las 56 mil mentiras. Una cifra que, además, no es una exageración.

Así es: el presidente de México ha hecho más de 56,000 declaraciones falsas o engañosas en sus conferencias matutinas, según revela un informe de la consultora política SPIN. Un cúmulo de falsedades que sólo tienen cabida en la figura del eterno candidato cuyo movimiento depende de su entronización como caudillo, así como la repetición de un guion donde los buenos (ellos), necesitan de enemigos (todos lo que se opongan).

De acuerdo con el informe publicado por el consultor político Luis Estrada, en las 641 conferencias mañaneras que ha dado desde su llegada a la Presidencia el 1 de diciembre de 2018 y hasta el 30 de junio, Andrés Manuel López Obrador es impreciso 88 veces en promedio en cada una de ellas. En total, precisa el informe, ha hecho 56,181 afirmaciones no verdaderas en estos espacios. Para propalar dichos sin hechos están sus servidores, gestores de redes y fanáticos, que se ciñen al uso del lenguaje con objetivos claros.

El hombre de las 56 mil mentiras, hasta el 30 de junio de 2021, mencionó en 118 ocasiones a las clases medias, a quienes en 11 ocasiones ha calificado como aspiracionistas, 10 más les ha dicho manipuladas, en 7 conservadores, en 6 egoístas y/o que dan la espalda al prójimo y en cuatro más que están más preocupadas por cosas materiales. 

Según los datos de SPIN, la mayoría de las veces en que se refirió a las clases medias lo hizo en este año. Tan solo antes de las pasadas elecciones del mes de 6 de junio las mencionó en 66 ocasiones, mientras que después de esa fecha lo ha hecho 52 veces. En tanto, las frases que más ha repetido durante sus conferencias matutinas han sido las relacionadas con la justicia, con 1,137 menciones, mientras que en 1,086 ha dicho garantizar/garantizamos. Otras de sus tres palabras preferidas son: voluntad, con 310 menciones; fe, dicha 152 veces, y esperanza, que pronunció 78 veces. 

El ganso de Troya

Del ridículo a lo insólito, López echa mano de cualquier ocurrencia porque sabe que, por un lado, tendrá el apoyo irrestricto de los leales que pelean en redes sociales con o sin pago de por medio; por otro, porque rompe con la lógica de lo correcto en la gestión de un funcionario, para escándalo de los que sí saben de políticas, procedimientos y administración pública o para los propios ciudadanos que atestiguan el cinismo de un sujeto de muy baja capacidad intelectual pero enorme fortaleza popular. Un personaje muy bien fabricado para un público con muchas necesidades y pocas expectativas. 

En su show matutino, López Obrador presentó una sección denominada «Quién es quién en las mentiras de la semana» para mostrar supuestas noticias falsas, con lo que busca que haya un cambio en los medios de comunicación para que «no haya mentiras, calumnias y se informe con la verdad»…¡dicho por el hombre de las 56 mil mentiras! Tan increíble como cierto, pero así es como se trabaja en la demagogia.

Los manipulan (a los conservadores) porque si vieran la mañanera aquí tendrían información de lo que está sucediendo, pero se quedan sólo con la información que les dan sus medios.

López Obrador

Pero un estudio de la organización Signos Vitales ha encontrado un promedio de 80 mentiras, medias verdades y datos no verificables en cada conferencia, mientras que el sitio Verificado ha reportado que seis de cada 10 frases verificables de López Obrador son mentira o una verdad a medias.

«La calumnia cuando no mancha, tizna, esa es una máxima del hampa del periodismo, ¿pero cuánta gente se queda con eso?», dijo el paladín de la propaganda, el hablador que durante años levantó falsos y lanzó promesas imposibles de cumplir, pero capitalizando a su favor el resentimiento y la necesidad de cambio. El gran ganador de la democracia que actúa como perdedor, de una pequeñez visible cotidianamente, pero cuya petulancia sólo cabía en la amplitud de un gran palacio.

Pobre presidente: tres años justificándose, culpando al pasado, peleando, destruyendo y tendiendo nuevas oportunidades para el crimen organizado. El hombre de las 56 mil mentiras se aprovechó de la ingenuidad del pueblo, ¿pero quién se aprovecha de la ingenuidad del presidente? Ese ganso de Troya debe traer consigo muchas más sorpresas que, ojalá, nunca veamos aparecer en los próximos tres años (o más). Lo malo es que siempre hay otros datos en el sueño de Andrés.